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CÓMO DETECTAR UNA PARADA CARDIORRESPIRATORIA Y QUÉ DEBES HACER

¿Qué es una parada cardiorrespiratoria?

 Por parada cardiorrespiratoria (PCR) se entiende toda situación clínica que comprende un cese inesperado, brusco y potencialmente reversible de las funciones respiratorias y/o cardiocirculatoria espontáneas.
Cuando tras un accidente en el hogar, y aunque no sepas la causa, veas que una persona está inconsciente y no respira espontáneamente, debes iniciar rápidamente las maniobras de "reanimación cardiopulmonar" (RCP).


Las posibilidades de éxito de la RCP dependen, fundamentalmente, de:
1.            Tiempo trascurrido desde el momento en que ocurre la PCR hasta el inicio de las medidas de RCP. De tal modo que, el inicio precoz de la reanimación es el factor que más influencia ejerce sobre la supervivencia y la evolución neurológica.
2.             Duración de la RCP, ya que los pacientes en los que la reanimación dura más de 40 minutos, no suelen sobrevivir a la misma.
3.             Entrenamiento y equipamiento del personal de emergencia y reanimador.


¿Quién la puede hacer la RCP?
Las maniobras de reanimación cardiopulmonar básica son sencillas y cualquiera debería ser capaz de realizarlas. Tú puedes aprender y salvar una vida, llegado el caso.
La RCP básica debe iniciarse lo antes posible, para proteger al cerebro y a otros órganos vitales de la falta de oxígeno, por lo que quien mejor puede hacerlo es quien esté al lado. Piensa que, por mucho que corran, los servicios de emergencias no podrán llegar en menos de 5 ó 10 minutos.

¿Cómo sabes si es una parada cardiorrespiratoria?
El primer paso en la reanimación es saber si estás realmente ante una parada.
Una persona en situación de parada cardiorrespiratoria está:
                     Inconsciente. No reacciona si le llamas o le tocas.
                     No respira. No funcionan sus pulmones.
                     No tiene pulso. No funciona su corazón

Procedimiento para RCP básica

Para realizar la reanimación cardiopulmonar o RCP básica a un adulto:
 
                     Antes de nada, llama al servicio de urgencias (112 ó 061) para que envíen un equipo de emergencias mientras realizas la RCP básica. De esta forma, podrás aplicar los primeros auxilios para evitar posibles daños cerebrales mientras llega la ambulancia. Si hay alguien contigo, que sea el encargado de llamar a los servicios de emergencias médicos y conseguir un desfibrilador (DEA).
 
                     Realiza la llamada maniobra frente-mentón para abrir la vía aérea. Coloca una mano en la frente, y coloca los dedos índice y corazón de la otra mano en el mentón y realiza un suave movimiento de extensión del cuello.

                     Si la persona no respira ni tiene pulso, has de encontrar el punto exacto para hacer compresiones de pecho. Sigue las costillas flotantes hasta el punto donde se unen en el esternón. Una vez en el extremo inferior del esternón, mide tres dedos sobre el extremo, en ese punto has de hacer la presión (línea media entre los pezones). Para hacer las compresiones de pecho, coloque la palma de una mano encima del esternón y agarra esta mano con la otra de forma que los dedos se mantengan atrás mientras presionas.

                     Realiza las compresiones de pecho. El número ideal de compresiones de pecho, es de 100 por minuto, lo que equivale a un poco menos de dos por segundo. Realiza treinta compresiones de pecho seguidas, empujando enérgicamente y con firmeza el esternón, de forma que se comprima unos 5 centímetros. Después de realizar las 30 compresiones de pecho, repite el proceso desde el principio.

                     Si has podido conseguir un DEA, sigue sus instrucciones para encendido y colocación de parches de desfibrilador. Su manejo es muy sencillo y guiado por voz.
Secuencia de la reanimación cardiopulmonar básica
1. Comprobar inconsciencia
Tócale con suavidad, llámale en voz alta.
Si no responde, es que está inconsciente.
¡Pide ayuda!. LLama al 061 o al 112. Diles tu situación y qué es lo que ocurre. Asegúrate de que la escena es segura antes de acercarte a la víctima. Cuidado si está en la carretera o vías, o zona inestable.

2. Abrir la vía aérea
Este paso es para comprobar que la vía aérea permite el paso de aire para respirar. Para ello extiéndele la cabeza hacia atrás, empujando hacia abajo con una mano sobre la frente, y con la otra mano tirando al mismo tiempo de la barbilla hacia arriba (maniobra frente-mentón).
¡Ojo!, esta maniobra no la debes hacer si sospechas que ha sufrido un traumatismo en la cabeza o el cuello. En este caso no se debe extender la cabeza.
3. Comprobar la respiración
Ver - Oír - Sentir
Una vez abierta la vía aérea, comprueba si la víctima respira:
       Ver si se mueve el pecho.
       Oír si respira.
Sentir su aliento en tu mejilla.

4. Comprobar el pulso
Para saber si funciona el corazón, se palpa el pulso. Se toma en una arteria carótida.
La maniobra consiste en colocar los dedos en la línea media del cuello (en la nuez de Adán) y deslizarlos hacia un lado hasta caer en el surco del borde anterior del músculo esternocleidomastoideo. Ahí está la carótida, sentirás el pulso si lo hay. Si no consigues palpar pulso en menos de 10 segundos, pasa directamente al masaje cardíaco
Pálpale el pulso durante 10 segundos:
1.  Si tiene pulso, el corazón funciona, seguirás con las ventilaciones (aproximadamente 20 respiraciones por minuto).
Si no tiene pulso, está en parada y hay que realizar masaje cardiaco.

5.  Masaje cardiaco
El masaje se hace con las dos manos. Para localizar el lugar donde hay que hacer la compresión, se siguen la última costilla y borde inferior del esternón y se coloca el talón de la mano dos dedos por encima.
Debes colocar los brazos rectos verticalmente al tórax de la víctima para presionar con más facilidad, aprovechando el peso de tu cuerpo para hacer la compresión.
La frecuencia del masaje será aproximadamente 100 por minuto, con una relación 30 compresiones por 2 insuflaciones: cada vez que comprimas cuenta “uno, dos, tres...” y por cada 30 compresiones da 2 respiraciones.

Cada 2 minutos, has de comprobar si se han recuperado el pulso y la respiración, y puede ocurrir:
1.  Que la víctima no recupere pulso ni respiración: continuarás con las maniobras de RCP.
2.  Que la víctima recupere el pulso pero no la respiración: mantendrás sólo las maniobras de respiración.
Que la víctima recupere el pulso y la respiración: suspendes las maniobras, le tumbas en posición de seguridad, de costado lateral para que no se ahogue si vomita (salvo que se sospeche traumatismo en cabeza o cuello, en ese caso NO se le debe mover) y te quedas con él, vigilando periódicamente la respiración hasta que llegue ayuda médica.

¿Cuándo se suspende una RCP?
Se aconseja mantener la reanimación cardiopulmonar básica hasta que:
La víctima respire espontáneamente y tenga pulso.
Llegue ayuda médica.
El reanimador esté exhausto.
Tras 40 minutos de reanimación sin recuperación del pulso y de la respiración, salvo en aquellos casos en los que la parada haya sido por ahogamiento en agua helada o por intoxicación, en los que el tiempo de reanimación se puede prolongar.

Fuente: www.salvavidas.eu 




Un artículo de la Dra Adela Uta
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